La química me enseñó a reconocer, en la forma de un cristal, la huella del orden de sus átomos. Comprender esa relación entre escalas cambió mi manera de mirar el mundo y profundizó mi fascinación por entender cómo funciona. Quiero llevar esa mirada a procesos industriales, donde una propuesta debe poder implementarse, justificar sus costos y demostrar sus resultados.
Mi primer informe nació de una pregunta: qué problemas del sistema eléctrico condicionaban la producción en Argentina. Después estudié la prefactibilidad de un polo de innovación en Añelo. Las herramientas de IA ampliaron la investigación y necesité revisar lo que estaba construyendo. De ahí nació Flujos de IA trazables, donde documenté cómo conservar las fuentes y distinguir evidencia de interpretación. Con ese aprendizaje terminé la segunda edición de Bases para un plan energético nacional, pensada para conservar ese registro y facilitar su actualización con nuevos datos.
Mi pasión personal por la física alimenta el gusto por seguir una idea hasta que empieza a explicar algo real. Cuando comprendo cómo funciona algo, empiezo a pensar qué podría hacerse con ese conocimiento.
La actuación, el fútbol y la poesía forman parte de esa mirada. Me gusta cuando un gesto consigue expresar lo que las palabras todavía no alcanzan a decir. En esas experiencias aprendí cuánto depende de la atención y el respeto por el otro lo que podamos hacer juntos.
Trabajar con IA cambió la escala de los proyectos que me animo a emprender. Me entusiasma reunir conocimientos de distintas disciplinas alrededor de un problema y explorar qué soluciones podemos construir con ellos. Mi aporte empieza al concebir ese trabajo y continúa al sostener la búsqueda, darle dirección y responder por lo que presento.
En el cierre de Bases para un plan energético nacional propuse, desde el análisis prospectivo, líneas de colaboración entre empresas, universidades y emprendedores. Busco incorporarme a un equipo de la industria energética y desarrollar, desde Argentina, tecnología ambiental que pueda usarse también en otros países.
Hacia ahí voy: un grafo de agentes sobre LangGraph que trate cada fuente de datos como un flujo con su registro, recalcule solo lo que depende de un dato nuevo y frene para que firme una persona cuando algo cambia una decisión. En una operación eso puede ser un monitoreo ambiental contra su límite, un indicador de seguridad o el consumo de arena de un pad. Quiero construirlo para la industria energética, y aprenderla desde adentro es el paso que me falta.
Sebastián Liscia
